Después de un año trabajando con esta cámara ya me veo en condiciones para poder dar una opinión consolidada de cómo se comporta esta cámara la Canon 5D Mark III para fotografía de bodas. Ya sé que la cámara esta en el mercado bastante tiempo pero esta no es una típica reseña de  esas que inundan la red nada más salir un producto al mercado, eso se lo dejo a aficionados del sector de la fotografía que buscas tener la ultima tecnología del mercado para así intentar arreglar las carencias técnicas que únicamente te lo da el hacer muchas pero muchas fotografías.

Como profesionales del sector no vamos lanzándonos a por el ultimo producto del mercado, por lo menos mi capital no me lo permite, nada más salir si no cuando vemos que necesitamos cambiar alguna cámara por que se nos quede muy desfasada o simplemente porque se nos ha roto y vale la pena invertir en un cuerpo nuevo que en arreglarla.

Canon cuando saco la 5D clásica fue un éxito total del que creo que se confió demasiado y cuando saco su renovación la Mark ii cometió algunos errores que le han costado caros y más aun cuando Nikon saco la estupenda Nikon d700, una cámara que aun gastan muchos profesionales, Canon se descuido sobretodo en el sistema de enfoque dejando mucho que desear en cuanto a Nikon, no voy a decir que la Mark ii no enfoque porque eso es falso pero en alguna situación de luz complicada como puede ser a contraluz le cuesta más enfocar con el punto central y más aun con los puntos de enfoque laterales pero este problema lo ha superado con creces con la nueva Canon 5d Mark III.

Diseño y ergonomía.

En mi opinión no he probado cámara mas cómoda que esta. Han mejorado y mucho en la construcción a su predecesora, sellándola por completo y dándole un cuerpo totalmente de magnesio.

En cuanto a la ergonomía creo que es fantástica para mis manos, accedo a todos los botones sin ningún problema y puede hacer cualquier ajuste utilizando una única mano.

Uno de los aspectos que destacaría es la visualización de imágenes, puedes configurar en la cámara que con un toque al botón central te amplié la imagen al 100% y en el punto de enfoque seleccionado con lo que puede comprobar si la foto está enfocada con solo un toque de botón, vamos menos de 1 segundo.

Autofoco.

Canon con el resultado de su antecesora no se han querido pillar los dedos con esta cámara y la han dotado prácticamente del mismo sistema de enfoque que su cámara de más alta gama la 1DX. La cantidad de ajustes que podemos realizar es tan grande que la primera vez que lo ves asusta, de hecho hay una guía por la red únicamente para poder configurar bien el sistema de enfoque, si sabes cómo trabajarlo perderás muy pocas pero que muy pocas fotografías por falta de enfoque.  Yo utilizo el modo AF de selección manual del punto de enfoque, es el que mejores resultado me está dando y también e limitado los puntos de enfoque a los que son en cruz ya que veo excesivo los 61 puntos de enfoque de los que dispone.

La selección del punto de enfoque me encanta, únicamente tengo que tocar el pequeño mando que dispone en la parte trasera y muevo el punto de enfoque a mi antojo.

La única pega que le sigo viendo, no todo van a ser alabanzas, es que los puntos laterales extremos siguen sin rendir del todo como yo esperaría y en alguna toma realmente complicada de luz sigue costándole encontrar el foco perdiendo unos segundos vitales.

Calidad de imagen.

Aquí Canon ya tenía los deberes hechos con su antecesora y en esta lo único que ha hecho ha sido mejorarlo un poco.  Me gusta que no se hayan sumado a la guerra de los mpx porque no me apetecía nada lidiar con sensores de 36 mpx, los 22 de los que disponen ya me parecen una sobrada para el campo de la fotografía de bodas,  la d700 con sus 12 sigue siendo una cámara utilizada por muchos profesionales así que imagínate con 22.

El ISO lo han mejorado sustancialmente dando una calidad mejor que su antecesora pero que notamos más en la pantalla del ordenador que luego en papel, en un álbum no notamos diferencia de calidad de una a otra hasta un ISO de 3200. Pero cuando forzamos la maquina y disparamos a 6400 o 12800 es donde si tenemos una buena iluminación las fotografías son aprovechables pero ya digo que si no hay buena luz no conseguiremos nada decente.

En cuanto al RAW que saca la Mark iii decir que es de los que más me gustan, recupera las altas luces que hay veces que te sorprende. Los problemas en la recuperación de sombras los sigue teniendo, en este aspecto tendrán que mejorarla para que se asemeje a sus competidoras.

Luego otro aspecto que me encanta es los sRAW que una compresión del RAW que ofrece prácticamente la misma calidad pero ocupando la mitad. Y otro aspecto muy bueno es el JPEG que saca de cámara. El nuevo procesador de la cámara da unos archivos listos para entregar, yo los suelo utilizar para el banquete y el Photocall.

Conclusión

Para mí es una cámara que se acerca la perfección para la fotografía de bodas, combinando una calidad de imagen y una ergonomía perfectas.