Hoy os quiero contar el equipo fotográfico para vacaciones que últimamente me suelo llevar. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, nos despedimos con una estupenda boda que relazare este sábado 18 y por fin una semanita de vacaciones en una hermosa casa rural con una piscina de ensueño, ya veréis fotos.

Muchos os pensareis que como fotógrafos cuando viajamos a un sitio nuevo solemos acarrear con una gran cantidad de equipo a nuestras espaldas para realizar todo tipo de fotografías de viajes. Cuando comenzó con esta afición hace años sí que me podíais ver cargadísimo, incluso con un trípode a cuestas por si la toma lo requería. A muchos os puede gustar acarrear todo tipo de objetivos para lograr esa fotografía tan deseada pero yo después de un par de viajes recapacite y pensé que esto desde mi punto de vista no era disfrutar de los lugares que visitaba.

Siempre acababa cansadísimo y eso si con un montón de fotos en las tarjetas pero que haces con tantas fotógrafos, para que quiero tantas. Solamente llenaba el disco duro con miles de imágenes de las cuales solamente se salvaban unas cuantas que iban al correspondiente álbum anual que suelo hacer con todos los lugares que he visitado. Viendo esto decidí dar un cambio radical a mi manera de afrontar estas viajes y al equipo utilizar.

Menos es más, este conecto lo estoy ampliando a muchas facetas de mi vida y de mi trabajo como fotógrafo de bodas. Si en las bodas he conseguido reducir considerablemente el equipo que utilizo porque cuando voy de viaje no hago lo mismo. Así que en el próximo viaje que realice ya hace unos años decidí dejar toda la mochila fotográfica en casa y únicamente cargar con una cámara, un 35 mm y una tarjeta en la que me caben 100 fotografías que son más que suficiente para contar una buena historia del viaje.

Tomando esta pequeña decisión he logrado varias cosas, lo primero es que mi espalda ya no sufre nada por cargar con demasiado equipo, otra es que disfruto mucho mas del viaje ya que no tengo que estar tan pendiente del equipo que quiero utilizar, ni de vigilarlo, ni de nada. Llevo mi cámara colgada al hombro y me es suficiente para captar algún instante que me guste.

Como solamente tengo 100 fotografías para realizar selecciono mucho lo que quiero fotografiar y casi siempre acaba la tarjeta cargada de lo que considero buenas fotografías para mí. Luego a la hora de procesarlas no me tengo que complicar demasiado y cuando tengo que realizar el álbum no tengo que pensar que fotografías quiero incluir, las pongo todas ya que no son una gran cantidad y en los álbumes que realizo para mi suelen caber unas 500 fotografías que creo que son un buen resumen de lo que ahí sido mi año y el de mi familia.

Desde aquí os animo a que lo probéis y me digáis que os parece. Sé que con este equipo no voy hacer fotografías de grandes paisajes, fauna salvaje y demás pero lo que me llevo son instantes de mi familia que luego los recordamos con mucho cariño.

Ah se me olvidaba, mi próximo capricho si me lo puedo permitir es una nueva cámara compacta como las fuji x100 para estos viajes. Creo que este tipo de cámaras son ideales para lo que yo busco, una cama pequeña, discreta y con un buen objetivo fijo. A ver si para los reyes de este año me lo puedo permitir y os la enseño.

Hoy os quiero contar el equipo fotográfico para vacaciones que últimamente me suelo llevar. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, nos despedimos con una estupenda boda que relazare este sábado 18 y por fin una semanita de vacaciones en una hermosa casa rural con una piscina de ensueño, ya veréis fotos. Muchos os pensareis que como fotógrafos cuando viajamos a un sitio nuevo solemos acarrear con una gran cantidad de equipo a nuestras espaldas para realizar todo tipo de fotografías de viajes. Cuando comenzó con esta afición hace años sí que me podíais ver cargadísimo, incluso con un trípode a cuestas por si la toma lo requería. A muchos os puede gustar acarrear todo tipo de objetivos para lograr esa fotografía tan deseada pero yo después de un par de viajes recapacite y pensé que esto desde mi punto de vista no era disfrutar de los lugares que visitaba. Siempre acababa cansadísimo y eso si con un montón de fotos en las tarjetas pero que haces con tantas fotógrafos, para que quiero tantas. Solamente llenaba el disco duro con miles de imágenes de las cuales solamente se salvaban unas cuantas que iban al correspondiente álbum anual que suelo hacer con todos los lugares que he visitado. Viendo esto decidí dar un cambio radical a mi manera de afrontar estas viajes y al equipo utilizar. Menos es más, este conecto lo estoy ampliando a muchas facetas de mi vida y de mi trabajo como fotógrafo de bodas. Si en las bodas he conseguido reducir considerablemente el equipo que utilizo porque cuando voy de viaje no hago lo mismo. Así que en el próximo viaje que realice ya hace unos años decidí dejar toda la mochila fotográfica en casa y únicamente cargar con una cámara, un 35 mm y una tarjeta en la que me caben 100 fotografías que son más que suficiente para contar una buena historia del viaje. Tomando esta pequeña decisión he logrado varias cosas, lo primero es que mi espalda ya no sufre nada por cargar con demasiado equipo, otra es que disfruto mucho mas del viaje ya que no tengo que estar tan pendiente del equipo que quiero utilizar, ni de vigilarlo, ni de nada. Llevo mi cámara colgada al hombro y me es suficiente para captar algún instante que me guste. Como solamente tengo 100 fotografías para realizar selecciono mucho lo que quiero fotografiar y casi siempre acaba la tarjeta cargada de lo que considero buenas fotografías para mí. Luego a la hora de procesarlas no me tengo que complicar demasiado y cuando tengo que realizar el álbum no tengo que pensar que fotografías quiero incluir, las pongo todas ya que no son una gran cantidad y en los álbumes que realizo para mi suelen caber unas 500 fotografías que creo que son un buen resumen de lo que ahí sido mi año y el de mi familia. Desde aquí os animo a que lo probéis y me digáis que os parece. Sé que con este equipo no voy hacer fotografías de grandes paisajes, fauna salvaje y demás pero lo que me llevo son instantes de mi familia que luego los recordamos con mucho cariño. Ah se me olvidaba, mi próximo capricho si me lo puedo permitir es una nueva cámara compacta como las fuji x100 para estos viajes. Creo que este tipo de cámaras son ideales para lo que yo busco, una cama pequeña, discreta y con un buen objetivo fijo. A ver si para los reyes de este año me lo puedo permitir y os la enseño.

Hoy os quiero contar el equipo fotográfico para vacaciones que últimamente me suelo llevar. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, nos despedimos con una estupenda boda que relazare este sábado 18 y por fin una semanita de vacaciones en una hermosa casa rural con una piscina de ensueño, ya veréis fotos. Muchos os pensareis que como fotógrafos cuando viajamos a un sitio nuevo solemos acarrear con una gran cantidad de equipo a nuestras espaldas para realizar todo tipo de fotografías de viajes. Cuando comenzó con esta afición hace años sí que me podíais ver cargadísimo, incluso con un trípode a cuestas por si la toma lo requería. A muchos os puede gustar acarrear todo tipo de objetivos para lograr esa fotografía tan deseada pero yo después de un par de viajes recapacite y pensé que esto desde mi punto de vista no era disfrutar de los lugares que visitaba. Siempre acababa cansadísimo y eso si con un montón de fotos en las tarjetas pero que haces con tantas fotógrafos, para que quiero tantas. Solamente llenaba el disco duro con miles de imágenes de las cuales solamente se salvaban unas cuantas que iban al correspondiente álbum anual que suelo hacer con todos los lugares que he visitado. Viendo esto decidí dar un cambio radical a mi manera de afrontar estas viajes y al equipo utilizar. Menos es más, este conecto lo estoy ampliando a muchas facetas de mi vida y de mi trabajo como fotógrafo de bodas. Si en las bodas he conseguido reducir considerablemente el equipo que utilizo porque cuando voy de viaje no hago lo mismo. Así que en el próximo viaje que realice ya hace unos años decidí dejar toda la mochila fotográfica en casa y únicamente cargar con una cámara, un 35 mm y una tarjeta en la que me caben 100 fotografías que son más que suficiente para contar una buena historia del viaje. Tomando esta pequeña decisión he logrado varias cosas, lo primero es que mi espalda ya no sufre nada por cargar con demasiado equipo, otra es que disfruto mucho mas del viaje ya que no tengo que estar tan pendiente del equipo que quiero utilizar, ni de vigilarlo, ni de nada. Llevo mi cámara colgada al hombro y me es suficiente para captar algún instante que me guste. Como solamente tengo 100 fotografías para realizar selecciono mucho lo que quiero fotografiar y casi siempre acaba la tarjeta cargada de lo que considero buenas fotografías para mí. Luego a la hora de procesarlas no me tengo que complicar demasiado y cuando tengo que realizar el álbum no tengo que pensar que fotografías quiero incluir, las pongo todas ya que no son una gran cantidad y en los álbumes que realizo para mi suelen caber unas 500 fotografías que creo que son un buen resumen de lo que ahí sido mi año y el de mi familia. Desde aquí os animo a que lo probéis y me digáis que os parece. Sé que con este equipo no voy hacer fotografías de grandes paisajes, fauna salvaje y demás pero lo que me llevo son instantes de mi familia que luego los recordamos con mucho cariño. Ah se me olvidaba, mi próximo capricho si me lo puedo permitir es una nueva cámara compacta como las fuji x100 para estos viajes. Creo que este tipo de cámaras son ideales para lo que yo busco, una cama pequeña, discreta y con un buen objetivo fijo. A ver si para los reyes de este año me lo puedo permitir y os la enseño.

Hoy os quiero contar el equipo fotográfico para vacaciones que últimamente me suelo llevar. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, nos despedimos con una estupenda boda que relazare este sábado 18 y por fin una semanita de vacaciones en una hermosa casa rural con una piscina de ensueño, ya veréis fotos. Muchos os pensareis que como fotógrafos cuando viajamos a un sitio nuevo solemos acarrear con una gran cantidad de equipo a nuestras espaldas para realizar todo tipo de fotografías de viajes. Cuando comenzó con esta afición hace años sí que me podíais ver cargadísimo, incluso con un trípode a cuestas por si la toma lo requería. A muchos os puede gustar acarrear todo tipo de objetivos para lograr esa fotografía tan deseada pero yo después de un par de viajes recapacite y pensé que esto desde mi punto de vista no era disfrutar de los lugares que visitaba. Siempre acababa cansadísimo y eso si con un montón de fotos en las tarjetas pero que haces con tantas fotógrafos, para que quiero tantas. Solamente llenaba el disco duro con miles de imágenes de las cuales solamente se salvaban unas cuantas que iban al correspondiente álbum anual que suelo hacer con todos los lugares que he visitado. Viendo esto decidí dar un cambio radical a mi manera de afrontar estas viajes y al equipo utilizar. Menos es más, este conecto lo estoy ampliando a muchas facetas de mi vida y de mi trabajo como fotógrafo de bodas. Si en las bodas he conseguido reducir considerablemente el equipo que utilizo porque cuando voy de viaje no hago lo mismo. Así que en el próximo viaje que realice ya hace unos años decidí dejar toda la mochila fotográfica en casa y únicamente cargar con una cámara, un 35 mm y una tarjeta en la que me caben 100 fotografías que son más que suficiente para contar una buena historia del viaje. Tomando esta pequeña decisión he logrado varias cosas, lo primero es que mi espalda ya no sufre nada por cargar con demasiado equipo, otra es que disfruto mucho mas del viaje ya que no tengo que estar tan pendiente del equipo que quiero utilizar, ni de vigilarlo, ni de nada. Llevo mi cámara colgada al hombro y me es suficiente para captar algún instante que me guste. Como solamente tengo 100 fotografías para realizar selecciono mucho lo que quiero fotografiar y casi siempre acaba la tarjeta cargada de lo que considero buenas fotografías para mí. Luego a la hora de procesarlas no me tengo que complicar demasiado y cuando tengo que realizar el álbum no tengo que pensar que fotografías quiero incluir, las pongo todas ya que no son una gran cantidad y en los álbumes que realizo para mi suelen caber unas 500 fotografías que creo que son un buen resumen de lo que ahí sido mi año y el de mi familia. Desde aquí os animo a que lo probéis y me digáis que os parece. Sé que con este equipo no voy hacer fotografías de grandes paisajes, fauna salvaje y demás pero lo que me llevo son instantes de mi familia que luego los recordamos con mucho cariño. Ah se me olvidaba, mi próximo capricho si me lo puedo permitir es una nueva cámara compacta como las fuji x100 para estos viajes. Creo que este tipo de cámaras son ideales para lo que yo busco, una cama pequeña, discreta y con un buen objetivo fijo. A ver si para los reyes de este año me lo puedo permitir y os la enseño.

Hoy os quiero contar el equipo fotográfico para vacaciones que últimamente me suelo llevar. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, nos despedimos con una estupenda boda que relazare este sábado 18 y por fin una semanita de vacaciones en una hermosa casa rural con una piscina de ensueño, ya veréis fotos. Muchos os pensareis que como fotógrafos cuando viajamos a un sitio nuevo solemos acarrear con una gran cantidad de equipo a nuestras espaldas para realizar todo tipo de fotografías de viajes. Cuando comenzó con esta afición hace años sí que me podíais ver cargadísimo, incluso con un trípode a cuestas por si la toma lo requería. A muchos os puede gustar acarrear todo tipo de objetivos para lograr esa fotografía tan deseada pero yo después de un par de viajes recapacite y pensé que esto desde mi punto de vista no era disfrutar de los lugares que visitaba. Siempre acababa cansadísimo y eso si con un montón de fotos en las tarjetas pero que haces con tantas fotógrafos, para que quiero tantas. Solamente llenaba el disco duro con miles de imágenes de las cuales solamente se salvaban unas cuantas que iban al correspondiente álbum anual que suelo hacer con todos los lugares que he visitado. Viendo esto decidí dar un cambio radical a mi manera de afrontar estas viajes y al equipo utilizar. Menos es más, este conecto lo estoy ampliando a muchas facetas de mi vida y de mi trabajo como fotógrafo de bodas. Si en las bodas he conseguido reducir considerablemente el equipo que utilizo porque cuando voy de viaje no hago lo mismo. Así que en el próximo viaje que realice ya hace unos años decidí dejar toda la mochila fotográfica en casa y únicamente cargar con una cámara, un 35 mm y una tarjeta en la que me caben 100 fotografías que son más que suficiente para contar una buena historia del viaje. Tomando esta pequeña decisión he logrado varias cosas, lo primero es que mi espalda ya no sufre nada por cargar con demasiado equipo, otra es que disfruto mucho mas del viaje ya que no tengo que estar tan pendiente del equipo que quiero utilizar, ni de vigilarlo, ni de nada. Llevo mi cámara colgada al hombro y me es suficiente para captar algún instante que me guste. Como solamente tengo 100 fotografías para realizar selecciono mucho lo que quiero fotografiar y casi siempre acaba la tarjeta cargada de lo que considero buenas fotografías para mí. Luego a la hora de procesarlas no me tengo que complicar demasiado y cuando tengo que realizar el álbum no tengo que pensar que fotografías quiero incluir, las pongo todas ya que no son una gran cantidad y en los álbumes que realizo para mi suelen caber unas 500 fotografías que creo que son un buen resumen de lo que ahí sido mi año y el de mi familia. Desde aquí os animo a que lo probéis y me digáis que os parece. Sé que con este equipo no voy hacer fotografías de grandes paisajes, fauna salvaje y demás pero lo que me llevo son instantes de mi familia que luego los recordamos con mucho cariño. Ah se me olvidaba, mi próximo capricho si me lo puedo permitir es una nueva cámara compacta como las fuji x100 para estos viajes. Creo que este tipo de cámaras son ideales para lo que yo busco, una cama pequeña, discreta y con un buen objetivo fijo. A ver si para los reyes de este año me lo puedo permitir y os la enseño.